Monday, October 24

Reflexión MoWeek SS17: Lo bueno, lo malo y lo feo




“El cambio es bueno. De eso se trata la moda” dijo Suzy Menkes una vez, y resume perfectamente lo que sucede hoy en la moda uruguaya. Nuestra industria maduró, se profesionalizó y se expandió. Las marcas afianzan una identidad propia, los productos mejoran notoriamente en calidad y quizás lo más importante, los uruguayos se reconocen en ellos y los adoptan.

Ahora bien, no todo es color de rosa. Objetivamente, siento que ciertos aspectos de la moda en Uruguay quedaron estancados y creo en el poder de la crítica constructiva. Sin ella, nunca aprenderíamos a corregir errores que nos permitan seguir creciendo, porque la adulación puede ser un arma de doble filo.

Por eso, después de culminada otra MoWeek, me surgieron algunas reflexiones que me interesa compartir con ustedes. Aquí va un análisis (muy personal) de lo bueno, lo malo y lo feo de MoWeek:

Empecemos por lo Bueno:

Es indudable que MoWeek supo posicionarse como la plataforma por excelencia de exposición del diseño uruguayo. Y cuando digo esto no hablo solamente de diseño de autor. Tenemos buen diseño comercial que es tan válido como cualquier otro. A algunos puristas del diseño no les gustará lo que digo, pero la realidad es que cualquier diseñador que comienza su propio emprendimiento se propone vivir de él. Es genial que los diseñadores puedan realizar sus proyectos, y si logran capitalizar sobre ellos, aún mejor. MoWeek supo aprovechar su influencia para darles relevancia, y pienso que es uno de los puntos más destacables de la organización. Y a los esnobs del diseño les digo: a nadie le importa lo que piensen. 

Srta Peel en pasarela MoWeek SS17 - Foto: Gabriela Rouiller para Flur Magazine


El sector se renueva a pasos acelerados, en cada temporada emergen diseñadores talentosísimos y con propuestas interesantes que acompañan. Sin MoWeek y sin los programas de Dinapyme y Proyectarse de la Cámara de Diseño del Uruguay, sería mucho más difícil exponerlos como se merecen.

Por otra parte siento el placer de ver marcas ya establecidas crecer y desarrollar su identidad manteniéndose relevantes. Porque de nada sirve fomentar el diseño si las marcas no logran evolucionar. Se me ocurren particularmente dos ejemplos muy claros de cada uno de estos casos.

En primer lugar, hablo de nuestro #WonderBoy Tavo García, este diseñador joven que desde no hace mucho viene impactándonos con su talento. Primero conquistando la pasarela de Lúmina 8, luego siendo uno de los finalistas de Shoe Talent 5 y ahora, finalmente presentando su colección propia en MoWeek participando en el desfile Proyectarse 17.

Srta Peel en pasarela MoWeek SS17 - Foto: Gabriela Rouiller para Flur Magazine
En segundo lugar, hablo de Srta. Peel, una marca que año tras año se solidifica y mantiene vivo su espíritu e identidad de marca, renovándose y adaptándose al mercado consistentemente. Siendo la marca emblema de esta temporada, y cerrando -maravillosamente- la pasarela de esta edición, me alegra ver su trabajo destacado en una campaña que personalmente considero contenido de primera.

MoWeek ahora tiene un perfil decididamente comercial, lo cual de verdad me parece genial. Quiero que las marcas facturen y puedan comercializar sus productos. Ahora, hay ciertas cosas que se fueron dejando de lado, y MoWeek ya no es lo que pretendía ser, lo que me lleva a:

Lo Malo:

Como decía, no me parece mal que MoWeek sea un evento comercial y ya no una "semana de la moda", pero hay una discrepancia entre lo que se promueve y lo que termina siendo. Comentaba que las marcas crecen y aumentan en cantidad, pero esto no se ve reflejado comparativamente con el espacio físico de MoWeek. Se agregó el Salón Los Abetos, si. Pero solo para agregar aún más showrooms y el espacio de tránsito sigue disminuyendo.

Si vamos a hablar de MoWeek en modo Mercado de Diseño, creo importante no desmerecer el valor, tanto monetario como representativo de los artículos que se venden. No se puede ofrecer una experiencia de compra exclusiva si el público apenas tiene espacio para ver los productos, y ni hablar de probárselos. Puede ser un poco abrumador, y hasta desalentador para algunas personas. Por sobre todo, no me parece justo para las marcas.

El registro: No hay mucho para decir sobre esto, pero me parece una práctica obsoleta. En sus inicios, y cuando hablábamos de un evento donde predominaban los desfiles, las actividades y las charlas, entiendo la necesidad -o el interés- de solicitar un registro previo. Si la idea es vender, el registro me parece más molesto que favorable.

The Hunger MoWeek Games - Foto: Finland's Next Top Model Visto en MoWeek


Lo Feo:

No tengo muchos comentarios en cuanto a lo feo per se, pero sí hay un par de consecuencias de lo que mencionaba en los párrafos anteriores que son importantes y ya son un problema a tratar:

Algunos showrooms estaban por momentos inaccesibles, y la falta de espacio hizo que con otros (me pasó personalmente) pensara que se trataba de otras marcas. No era falta de cartelería, ni falta de inversión por parte del stand, pero en un espacio tan restringido y transitado es inevitable pasar por delante de un stand y ni siquiera notarlo.

Por último, la dinámica de los desfiles es más problemática que nunca. Cada vez hay menos desfiles y menos espacio. Menos espacio significa menos asientos. Menos asientos significan menos "front row", y para los que saben de lo que hablo, esto puede ser conflictivo. Obviamente no es una responsabilidad de la organización, sino de algunos presentes que aaaaman su lugar en primera fila y están dispuestos a todo para asegurarse sus lugares. Objetivamente puedo entenderlo: cada marca tiene sus invitados, sus embajadores y la prensa necesita buenas capturas de los desfiles. Pero hay una realidad: No hay lugar.

Básicamente es un problema de actitud, pero mientras se siga promoviendo MoWeek como una semana de la moda, estos problemas seguirán existiendo y opacando lo bueno. Dejemos de jugar a tener una semana de la moda y cambiemos la actitud. Disfrutemos este evento que se transformó en un escenario como ningún otro para la moda local.


En conclusión, apostemos a MoWeek por lo que es. De la misma forma que la industria y nuestros diseñadores crecen, es hora de que evolucione también de la forma más productiva. Lo importante es que las marcas vendan y que el público consuma diseño uruguayo. Si eso significa eliminar los desfiles -por lo menos los de carácter comercial- que así sea. Fue bueno mientras duró, pero siendo realistas y desde un mindset absolutamente pragmático, los desfiles no le suman a las marcas.

A diferencia de otras semanas de la moda, en Uruguay no existe la emoción de anticipación ante un desfile. Las colecciones -comerciales- ya las conocemos porque ya están en los locales. No se hacen runway reviews, simplemente porque no son necesarias.

¿Por qué no adoptar la moda de las presentations? Globalmente se tiende cada vez menos al desfile porque el público, y principalmente la prensa se interesa más por captar el espíritu y la actitud de una nueva colección que por verla en pasarela. Podrían perfectamente formar parte de la semana MoWeek sin realizarse necesariamente dentro del LATU. Descentralicemos MoWeek y ayudemos a que sea más inclusivo aún.


Sebastián Correa

8 comments:

  1. sin más, ni más!, aplausos!






    ReplyDelete
  2. FELICITACIONES!!! sos realmente un CRÍTICO de moda (con mayúsculas y como debe ser)

    ReplyDelete
  3. Totalmente de acuerdo Sebas. Me encantó. Me pregunto si hoy en día es justo que se siga llamando semana de la moda cuando es una feria con fines comerciales y no publicitarios.

    ReplyDelete
  4. Fernando Escuder27/10/16 08:53

    Muy buen análisis. La moda perdurable trasciende lo comercial cuando es abordada de forma cultural.

    ReplyDelete