Wednesday, November 20

Hombres Vs Moda: Las Excusas - Refutadas



Después de haber analizado el estado actual de la identidad del hombre uruguayo, pensamos en los factores que influyeron en el declive de su imagen porque, después de todo, nos fijamos como objetivo llegar a la raíz de este asunto. Durante nuestra búsqueda encontramos causas obvias, otras inevitables y algunas sorprendentes


Decidimos entonces explorar cada una de estas razones individualmente. Y como no nos conformamos con justificarlas o explicarlas, decidimos refutarlas. Porque así trabajamos.  

Repasamos entonces algunas de las excusas más recurrentes que usan los hombres para justificarse a la hora de mejorar su apariencia y les respondemos. A ellos. A ustedes. A nosotros mismos.



1. La oferta de vestimenta masculina en Uruguay es escasa... 

Es un punto válido. No lo vamos a negar. El hombre uruguayo se ha acostumbrado a tener propuestas pobres, genéricas y en muchos casos de mala calidad -versus precio- como para reaccionar e intentar ir contra la corriente. 

Pero -si, hay un pero- a pesar de ser limitada, existe una oferta interesante creciente para diferentes estilos y es nuestro deber descubrirla e impulsar su crecimiento. Tanto los diseñadores emergentes como las marcas establecidas están percibiendo un cambio en el vestir del uruguayo y se están adaptando a nuevas necesidades. 

Las nuevas marcas innovan. Las de más trayectoria se renuevan. Ya no podemos decir que la oferta es aburridamente homogénea y esto se debe exclusivamente al cambio que lentamente estamos viviendo en relación a la moda e imagen masculina. Una manifestación latente, quizás, pero existe y está despertando un sector de la industria que estuvo estancado por demasiado tiempo.

Este sector de la industria está en expansión, y la única manera de sacarla a flote es apoyarla.  


2. ...Y carísima. 

Todos sabemos que comprar ropa en Uruguay resulta más caro que en otras partes del mundo. Ahora bien, cuando hablamos de imagen o de estilo no es necesario contar con un armario repleto. Tampoco es necesario comprar prendas diferentes en cada temporada nueva. Lo importante es que todas las piezas que tengamos nos queden bien y que sean complementarias con nuestro estilo propio. 

Calidad > Cantidad.

También existen las opciones de compra online -en sitios web internacionales, solamente- donde pueden comprar a precios mucho más accesibles y con una variedad que quizás se acerque más a su propio estilo. 

Las tiendas second-hand son otra alternativa para maximizar nuestro poder de compra y obtener piezas únicas de buena calidad. 

Un concepto erróneo pero desafortunadamente común es que vestir bien equivale a estar a la moda, y viceversa. Se trata de dos conceptos e intereses distintos y aunque bien pueden ser complementarios, no necesariamente obtienen los mismos resultados. Pensemos en algunos horrores del querido street style...

¿Trabajo de oficina? Inspírense y recuerden que menos es más. Foto: Mad Men AMC

3. Trabajo en un ambiente corporativo.

No hablamos de cambiar la forma de vestir, sino de mejorarla. El caso de los trabajos de oficina es el mejor ejemplo para aplicar nuestra imagen a nuestro beneficio. Ser un buen profesional y contar con una imagen que inspire confianza y respeto son dos de los factores que más influyen al momento de designar un nuevo líder. Dress to impress.

Un traje que tenga las medidas y un calce correcto, sumado a unos pocos detalles que hagan una diferencia logran que pasemos de ser un empleado del montón a ser un empleado que se destaca. Parece (y es) superficial, lo sabemos. Pero también sabemos que es verdad.

Y si son ustedes los que tienen empleados a cargo, una fuerte imagen transmite quién está al mando tan efectivamente como las acciones.


4. La ropa no me queda bien porque soy alto/soy bajo/no estoy en forma.

Excluyendo los casos donde la confección a medida sea la única alternativa, todas las prendas son modificables y ajustables a nuestro cuerpo. Es muy difícil, independientemente del tipo de cuerpo que tengamos, que las prendas nos queden bien tal como las compramos. Y ni hablar de los trajes.

Cada cuerpo es diferente, y es importante conocer el nuestro  para determinar qué prendas nos quedan mejor y qué características de nuestro físico debemos destacar o disimular. 

Algunas marcas ofrecen el ajuste de prendas como parte de su servicio, así que no tengan miedo de preguntar ni de solicitar alteraciones básicas. De lo contrario, busquen un sastre o modista de confianza y hagan los ajustes necesarios, por mínimos que sean. El buen calce de las prendas es imprescindible.

Por eso, no se desanimen si la camisa que les gusta no les queda como desearían. Confíen en el trabajo de especialistas y se van a ahorrar tiempo y dolores de cabeza.


Calce: Mal vs. Bien. No creemos necesario aclarar más. - Foto: GQ


5. Odio ir de compras.

Lo entendemos, más aún si pensamos en las multitudes concentradas en los centros comerciales los fines de semana (ni hablemos de los niños... ). Es verdad, pueden ser agobiantes, pero no son la única opción para ir de compras.

Si tienen alguna tienda preferida o con la cual mejor identifiquen su estilo, busquen sus locales fuera de los centros comerciales. La mayoría los tienen, donde seguramente podrán hacer sus compras más tranquilos. 

Importante: gánense la confianza del personal. Ellos conocen mejor que ustedes los productos que tienen y los pueden ayudar con lo que necesiten además de asesorarlos con las prendas que más les sirva llevar según su presupuesto o necesidades.  

Intenten tener una idea clara de lo que quieren. Y lo que no quieren. Tómense su tiempo, pero no se presionen a comprar si no están del todo convencidos.

Otra cosa: vayan solos. Si, en estos momentos no necesitan a su pareja ni amigos insistiendo para ir a ver -por enésima vez- la tienda que ellos adoran. Tómense este tiempo como parte de un trabajo.


6. Me gusta lo que uso. No quiero parecer desesperado por atención, ni sentirme disfrazado.

A ver, no queremos cambiar a nadie y no pretendemos que todos los hombres lleven el mismo estilo ni usen las mismas prendas -volveríamos al principio, ¿No?-.  Pero pregúntense: ¿Lo que uso realmente me hace verme bien? 

Si se sienten cómodos con un estilo clásico, perfecto. Pero cuiden el calce, las proporciones y la calidad de las prendas que eligen. Además, estén abiertos a intentar nuevas propuestas que les gusten, aunque nunca las hayan usado antes.

No se trata de cambiar rotundamente nuestra imagen ni de usar prendas que no nos gustan. Vístanse bien para ustedes, no para los demás.    

No tengan miedo: Si terminan como Django es porque están haciendo algo mal. Piensen en James Bond. - Fotos: IMDB


7. Van a cuestionar mi sexualidad si me visto bien.

*inhalamos profundamente*

No. No no.

No, nadie va a cuestionar su sexualidad si la ropa les queda bien. Si les gusta, úsenlo. Si se sienten cómodos, úsenlo.

Además, las mujeres nos prefieren bien vestidos. Sino, pregúntenles ustedes mismos.


En conclusión: Basta.
Y por favor, queremos que los sitios de venta online de Uruguay también piensen en los hombres. Please keep up. Chau.



Sebastián Correa para The Style Gazette

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