Sunday, November 17

El Hombre Uruguayo: En Búsqueda de Una Nueva Identidad



Tradicional. Clásico. Aburrido. Así describimos a muchos de los hombres uruguayos de acuerdo a la primera impresión que nos dejan. Una característica tan marcada en nuestra sociedad como el eternamente nuestro y-bueno-acá-andamos-se-hace-lo-que-se-puede.

La relación que tienen los hombres uruguayos con la moda y la imagen es un tanto ambigua. Por un lado están los que se interesan por su apariencia e intentan cuidar su imagen y por el otro encontramos a los que repudian el concepto de esforzarse por cuidar su imagen. Esto, por supuesto, es más allá de los cuidados estéticos o de seguir las últimas tendencias. Hablamos principalmente de criterios básicos de imagen y hay hombres que se consideran por encima de tales banalidades o las consideran superficiales o innecesarias. 

Esta actitud está tan arraigada en nuestra sociedad que si miramos a las personalidades públicas de nuestro país vemos reflejado directamente el sentimiento de desinterés que tenemos los uruguayos ante los hombres que cuidan su imagen. ¿Farándula? No. ¿Empresarios? Menos. ¿Políticos? Por favor. No hay sector profesional ni social que escape a esta norma. 

También existen sectores de la sociedad que tienen 'uniformes de clase' estereotípicos y que no se animan a salir de lo que consideran socialmente aceptable vestir para un hombre. Hay otros que tienen miedo de sentirse ridiculizados, o peor, emasculados frente a la idea de parecer que están intentando llamar la atención. Nadie quiere perder credibilidad ante sus semejantes.

Los únicos que marcan, de alguna manera, una influencia sobre el vestir de algunos hombres uruguayos son los futbolistas, pero no podemos decir que sean necesariamente referentes de estilo ni de buen gusto, sino referentes aspiracionales para mucho jóvenes que intentan emularlos por lo que representan. Y no me importa cuantos trajes de diseñador tengan. La respuesta es no.

Conclusión: No tenemos buenos referentes de estilo masculino en Uruguay.

Existe un cierto miedo en el buen vestir y es tan fuerte el poder de este rechazo que muchos hombres no solamente no se interesan, sino que descartan toda idea de mejorar su imagen. La comodidad prevalece ante el estilo entonces como consecuencia de esta manifestación.

Pero hay cambios. Hay una nueva generación de hombres que quieren cambiar y revertir esta situación. Las marcas están respondiendo a este movimiento y a la demanda creciente de propuestas diferentes: Surgen marcas nuevas y aquellas establecidas se renuevan para adaptarse a un público que cambia y se vuelve más exigente.

Algunas de las marcas que trabajan en una nueva identidad para los hombres uruguayos: Mutate - Noble - Christian Bordeaux - Harrington - Mutate - Sweet Lord - Octubre - Black &Liberty Hombre



Los hombres de a poco se animan a más: quieren cambiar, destacarse y entienden el poder de una imagen sólida.  
Una imagen cuidada -sin excesos, no pedimos mucho- ayuda a mejorar nuestra percepción por parte de nuestro entorno. Sea en nuestro lugar de trabajo, con nuestros amigos o al momento de atraer nuestros intereses amorosos. Una fuerte imagen es un reflejo de nuestra confianza, transmite seguridad, despierta credibilidad e inspira respeto. 

Hay un movimiento de moda, aunque a veces nos parezca imperceptible. Los hombres uruguayos están reaccionando, y cuando esto se vea reflejado en nuestros líderes y personalidades públicas, sabremos que Uruguay tiene hombres con identidad. 

Ya no queremos el uruguayo genérico. Queremos un colectivo de uruguayos únicos.

¿Se suman?



Sebastián Correa para The Style Gazette


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